Después de la fiesta, seguramente saldrás en el primer vuelo rumbo a tu luna de miel, en donde podrás disfrutar de tu esposo y de algún destino paradisíaco. Pero lo cierto es que, regresando tendrás que poner en orden muchas cosas, como terminar de acomodar todo o inclusive encontrar casa y ver que hacer con tu vestido de novia.
Uno de los cocos de las recién casadas, es el gran dilema de dónde y cómo guardar su vestido de novia, ya que muchos suelen ser muy aparatosos y delicados.
Tienes dos opciones, guardarlo como recuerdo o deshacerte de él. La gran mayoría opta por guardarlo, ya que tiene un significado muy especial y más adelante podrás enseñarselo a tus hijas, sin embargo las novias han empezado a ser más prácticas.
Hoy en día es muy factible que pongas a la venta tu vestido, inclusive, muchas casas de vestidos de novia los re venden por un precio mucho más bajo por tí. Esta alternativa te ayudará a recuperar una parte del costo original del vestido y te ahorrará espacio en tu closet.
Para las recién casadas que escogen la opción de guardarlo, una buena idea es mandar a empaquetar el vestido al alto vacío en una tintorería, esto no sólo te ahorrará espacio, sino que evitará que el vestido se deteriore por el tiempo y la humedad.