Entre las montañas místicas de Tepoztlán y rodeados de amigos y familia provenientes de México e Inglaterra, Inés y Phillip celebraron una boda profundamente estética, emocional y culturalmente significativa. Con alrededor de 200 invitados, la pareja creó una experiencia inmersiva donde el diseño, la gastronomía y las tradiciones se entrelazaron para dar vida a una de las bodas más editoriales y memorables de la temporada.



La inspiración visual de la boda partió de una reinterpretación contemporánea de los elementos tradicionales mexicanos. La decoración combinó materiales orgánicos, texturas artesanales y detalles editoriales que lograron sentirse sofisticados sin perder autenticidad. Las mesas se vistieron con mantelería en tonos crudos y lino natural, mientras que la vajilla de barro terracota hecha a mano evocaba la calidez de la tierra mexicana y los paisajes naturales de Morelos.
Uno de los elementos más impactantes del wedding design fueron las enormes composiciones de amaranto verde que caían orgánicamente sobre las mesas. Las instalaciones florales creaban una sensación silvestre y escultórica, como si la naturaleza hubiera tomado el espacio de manera espontánea. La vegetación convivía con pequeños detalles en cristal ahumado y velas, logrando un balance perfecto entre rusticidad, elegancia y diseño contemporáneo.

La pista de baile se convirtió en otro de los grandes protagonistas de la noche gracias a una instalación aérea de papel picado blanco suspendido alrededor de una esfera disco. Esta reinterpretación moderna de una de las tradiciones visuales más icónicas de México aportó movimiento, luz y un guiño cultural sumamente sofisticado que transformó el ambiente durante la celebración.
La experiencia gastronómica también fue diseñada cuidadosamente para conectar a los invitados extranjeros con la esencia mexicana. Bajo el concepto Family Style Mexicano, los platillos se compartían al centro de la mesa para fomentar una atmósfera cercana, cálida y familiar. Cada detalle buscaba que los invitados descubrieran la riqueza de la gastronomía mexicana desde una perspectiva elegante y auténtica.


Otro de los momentos más especiales fue “La Ofrenda de la Amistad”, un espacio creado por los novios donde cada invitado podía dejar un objeto, mensaje o intención especial para la pareja. Inspirado en las tradiciones mexicanas, este ritual simbolizaba amor, energía positiva y buenos deseos para la nueva vida que Inés y Phillip comenzaban juntos.



Como homenaje a las raíces inglesas de Phillip, la pareja incorporó una exclusiva barra de Absinthe original de Inglaterra, fusionando la esencia bohemia europea con la energía mística de Tepoztlán. El resultado fue una celebración profundamente personal donde ambos mundos convivieron de manera armónica, sofisticada y completamente inolvidable.
Venue Casa Chavela | Foto Max del Valle | Banquete A Banqueteria































